Que aprendimos del 9/11

En los últimos 10 años hemos visto grandes tragedias que han acaparado los principales noticieros y titulares de los periódicos alrededor del mundo.  Muchas de estas causadas por fenómenos naturales de los cuales la humanidad no tiene control alguno ni puede preveer con anticipación su realización.  Las imágenes de dichos hechos nos han anestesiado, enmudecido y consternado nuestro corazón por la crudeza y sufrimiento resultantes de dichos acontecimientos.

Como olvidar el terrible terremoto de Haití, que hoy casi dos años después, todavía se visualiza la desesperanza de un pueblo que lo perdió todo en apenas segundos.  A su vez, las asombrosas imágenes del devastador Tsunami en Japón ocurrido a inicios del año, donde por primera vez el ojo del hombre captó el poder aplastador de un mar sin límites que con furor arrastró todo lo que encontró a su paso.

Sin embargo, al conmemorarse los 10 años de la tragedia del 11 de Septiembre, todos los que vivimos esa experiencia, jamás olvidaremos que estábamos haciendo y donde nos encontrábamos cuando suscitaron los 102 minutos que cambiaron al mundo para siempre.

Tratando de explicar a mis hijas las consecuencias derivadas del odio y la intolerancia del hombre, me topé con un film  elaborado por James Hanlon y los hermanos Jules and Gedeon Naudet, denominado 9/11”.  Estos cinematógrafos se encontraban filmando un documental sobre un novato (rookie) en una estación de bomberos de la ciudad de New York, cuando lograron captar imágenes inéditas y sobrecogedoras del día de los hechos y los subsiguientes.  Dicho docufilm fue adaptado, logrando incorporar los recientes acontecimientos que han suscitado la muerte de dos compañeros de escuadrón debido a cánceres vinculados a gases tóxicos y las inseguras condiciones de trabajo que experimentaron los trabajadores en la Zona Cero.